¿Qué nos enseñaron los tres errores que cometimos este mes?

4 septiembre, 2017
plusadmin

Más de 10 años entrevistando referentes de seguridad industrial nos enseñaron que hay dos instancias en las que una persona puede sufrir un accidente laboral: cuando ignora los procesos o cuando, por el contrario, los conoce y se confía. Esto último nos pasó en agosto, un mes donde un sinfín de complicaciones nos distrajeron de lo que mejor sabemos hacer: chequear obsesivamente el paso a paso de cada proyecto.

LOS ERRORES

  • No chequear los links antes de publicar un post

Un error propio de un Community manager de 20 años. No nos sucedía desde que arrancamos a manejar contenidos online hace más de una década porque siempre tenemos la precaución de controlar antes de publicar pero esta vez nos confiamos y nos equivocamos. Afortunadamente el mundo digital permite editar con rapidez.

  • Pensar que el otro lo hizo (y viceversa).

Nos formamos en la vieja escuela de la escritura impresa con lo cual traemos en nuestro ADN el proceso de redacción, edición y autorización. Pero esta vez cliente y proveedor pensamos que la otra parte le había pedido al entrevistado el ok para publicar su nota. No fue así. Para alivio de todos la falta no fue grave.

  • Confundirnos el horario de una reunión.

Ya lo dice la sabia frase: “Errar humanun est”.

LO APRENDIDO

  • A ser humildes y aceptar nuestros errores.

En todos los casos llamamos a nuestros clientes y les pedimos perdón; nos fue grato oír palabras piadosas en lugar de retos. Asumir lo que no se hizo correctamente es fundamental para evitar enojos y comprometernos a no repetirlos.

  • Cross check & report.

No en vano la aviación es el medio de transporte más seguro, ¿cuántas veces oímos las medidas de seguridad que dan las azafatas antes de que el avión deje la pista? Miles. Y sin embargo lo seguirán repitiendo. Del mismo modo hacen un doble chequeo y reporte de todos los procesos internos; sea el primero o el vuelo número 100 que comparte la tripulación. Aunque suene monótono y sin sentido, este mes aprendimos que el paso a paso de cada proyecto editorial y digital debe finalizar siempre con un capitán que le anuncia a sus pasajeros que todo está doblemente chequeado y listo para partir.

  • Revisar la agenda al principio y final de cada jornada laboral.

Son tan solo 5 minutos por la mañana y otros 5 por la tarde, quizás los 10 minutos mejor invertidos del día para evitar olvidos, impuntualidades o superposición de tareas. La agenda es la columna vertebral de una agencia, conocerla y hacerla respetar es responsabilidad de todos sus miembros ¡Esta vez sí que nos quedó claro!